domingo, 15 de noviembre de 2009

INTENCIONES DE NOVIEMBRE- APOSTOLADO DE LA ORACION


INTENCIONES DEL SANTO PADRE CONFIADAS AL

NOVIEMBRE 2009

INTENCIÓN GENERAL
INTENCIÓN MISIONAL
Para que los hombres y mujeres del mundo,
especialmente los responsables de la política y la economía,
no cejen en su empeño de salvaguardar la Creación.

Para que los creyentes de las diversas religiones, con el testimonio de sus vidas y mediante el diálogo fraterno, ofrezcan una demostración clara
de que el Nombre de Dios es portador de paz.


BENEDICTO XVI

A Su Santidad Bartolomé I
Arzobispo de Constantinopla, Patriarca ecuménico

La conservación del medio ambiente, la promoción del desarrollo sostenible y la atención particular al cambio climático son cuestiones que preocupan mucho a toda la familia humana. Ninguna nación o sector comercial puede ignorar las implicaciones éticas presentes en todo desarrollo económico y social. La investigación científica demuestra cada vez con más claridad que el impacto de la actividad humana en cualquier lugar o región puede tener efectos sobre todo el mundo. Las consecuencias del descuido del medio ambiente no se limitan a la región inmediata o a un pueblo, porque dañan siempre la convivencia humana, y así traicionan la dignidad humana y violan los derechos de los ciudadanos, que desean vivir en un ambiente seguro (cf. ib., nn. 8-9).
[...]
Aunque es verdad que los países en vías de industrialización no son moralmente libres de repetir los errores pasados de los demás, dañando temerariamente el ambiente (cf. ib., n. 10), también es cierto que los países altamente industrializados deben compartir "tecnologías limpias" y garantizar que sus propios mercados no sostengan la demanda de bienes, cuya misma producción contribuye al aumento de la contaminación.
La interdependencia mutua entre las actividades económicas y sociales de las naciones requiere la solidaridad y la cooperación internacionales, así como esfuerzos educativos permanentes. Estos son los principios que la religión, la ciencia y el movimiento ambientalista sostienen valientemente.

Benedicto XVI
Mensaje a los participantes en el VII simposio sobre
"Religión, ciencia y medio ambiente"
1 de septiembre de 2007

* * *

A su excelencia
Profesora Mary Ann GLENDON
Presidenta de la Academia pontificia de ciencias sociales

El primer desafío atañe al medio ambiente y a un desarrollo sostenible. La comunidad internacional reconoce que los recursos del mundo son limitados y que todo pueblo tiene el deber de poner en práctica políticas encaminadas a la protección del medio ambiente, con el fin de prevenir la destrucción del patrimonio natural cuyos frutos son necesarios para el bienestar de la humanidad.
Para afrontar este desafío, se requiere un enfoque interdisciplinar semejante al que vosotros habéis empleado. Además, hace falta una capacidad de valorar y prever, de vigilar la dinámica del cambio ambiental y del desarrollo sostenible, de elaborar y aplicar soluciones a nivel internacional. Es preciso prestar atención particular al hecho de que los países más pobres son los que suelen pagar el precio más alto por el deterioro ecológico.
En el Mensaje para la Jornada mundial de la paz de 2007, puse de relieve que "la destrucción del medio ambiente, su uso impropio o egoísta y el acaparamiento violento de los recursos de la tierra, generan fricciones, conflictos y guerras, precisamente porque son fruto de un concepto inhumano de desarrollo. En efecto, un desarrollo que se limitara al aspecto técnico y económico, descuidando la dimensión moral y religiosa, no sería un desarrollo humano integral y, al ser unilateral, terminaría fomentando la capacidad destructiva del hombre" (n. 9).
Al afrontar los desafíos de la protección del medio ambiente y del desarrollo sostenible, estamos llamados a promover y a "salvaguardar las condiciones morales de una auténtica
"ecología humana" (Centesimus annus, 38). Por otra parte, esto exige una relación responsable no sólo con la creación sino también con nuestro prójimo, cercano o lejano, en el espacio y en el tiempo, y con el Creador.

Benedicto XVI
Mensaje a la Academia Pontificia de Ciencias Sociales
con ocasión de su XIII asamblea plenaria
28 Abril 2007

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BENEDICTO XVI

Al venerado hermano
Monseñor DOMENICO SORRENTINO
Obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino

Se podría objetar que la historia registra el triste fenómeno de las guerras de religión. Sin embargo, sabemos que esas manifestaciones de violencia no pueden atribuirse a la religión en
cuanto tal, sino a los límites culturales con que se vive y se desarrolla en el tiempo.
Ahora bien, cuando el sentido religioso alcanza su madurez, genera en el creyente la percepción de que la fe en Dios, Creador del universo y Padre de todos, no puede por menos de fomentar relaciones de fraternidad universal entre los hombres. De hecho, en todas las grandes tradiciones religiosas se registran testimonios del íntimo vínculo que existe entre la relación con Dios y la ética del amor.
El encuentro promovido en Asís por el siervo de Dios Juan Pablo II subrayó el valor de la oración en la construcción de la paz. En efecto, somos conscientes de que el camino hacia este bien fundamental resulta difícil y a veces humanamente casi imposible.
La paz es un valor en el que confluyen muchos componentes.
Ciertamente, para construirla son importantes los caminos de ámbito cultural, político, económico. Ahora bien, en primer lugar, la paz se debe construir en los corazones. Ahí es donde se desarrollan los sentimientos que pueden alimentarla o, por el contrario, amenazarla, debilitarla y ahogarla. Por lo demás, el corazón del hombre es el lugar donde actúa Dios.

Benedicto XVI
Mensaje con ocasión del XX aniversario del
encuentro interreligioso de oración por la paz, septiembre 2 de 2006

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* * *

Los temas de la paz y la tolerancia son de vital importancia en un mundo en el que a menudo las actitudes rígidas suscitan incomprensión y sufrimiento y pueden incluso llevar a una violencia letal.
El diálogo es claramente indispensable si se quiere encontrar soluciones a conflictos y tensiones dañosas, que causan tantos males a la sociedad. Sólo a través del diálogo puede existir la esperanza de que el mundo llegue a ser un lugar de paz y fraternidad.
Es deber de toda persona de buena voluntad, y especialmente de todo creyente, ayudar a construir una sociedad pacífica y a superar la tentación de agresividad y enfrentamiento fútiles entre diferentes culturas y grupos étnicos. Cada uno de los pueblos del mundo tiene la responsabilidad de dar su contribución particular a la paz y a la armonía, poniendo su herencia espiritual y cultural y sus valores éticos al servicio de la familia humana en todo el mundo.
Este objetivo sólo puede alcanzarse si en el centro del desarrollo económico, social y cultural de cada comunidad existe el debido respeto por la vida y la dignidad de toda persona humana.
Una sociedad sana promueve siempre el respeto de los derechos inviolables e inalienables de todas las personas. Sin "una base moral objetiva, ni siquiera la democracia puede asegurar una paz estable" (Evangelium vitae, 70). En este sentido, el relativismo moral mina el funcionamiento de la democracia, que por sí misma no basta para garantizar la tolerancia y el respeto entre los pueblos.
Por tanto, es de fundamental importancia educar en la verdad, y favorecer la reconciliación dondequiera que haya sido perjudicada. El respeto de los derechos de los demás, que da fruto
mediante un diálogo sincero y veraz, indicará los pasos prácticos que pueden realizarse.
Toda persona de buena voluntad tiene el deber de trabajar por este objetivo. Sin embargo, esto es mucho más urgente para aquellos que reconocen en Dios al Unico que es Padre de todos, cuya misericordia se ofrece libremente a todos, que juzga con justicia y ofrece a todos su amistad vivificante. Para los cristianos, la generosidad del Creador es visible en el rostro de Aquel a quien Dios "hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él" (2Co 5,21), Cristo, nuestra paz y nuestra reconciliación verdadera.

Benedicto XVI
Mensaje al cardenal Kasper, con ocasión de la segunda
conferencia internacional sobre paz y tolerancia
4 de noviembre de 2005

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martes, 6 de octubre de 2009

Por fin se reconoce


PERO MATIENE QUE PROTEGE MÁS LA VIDA
De la Vega reconoce que la nueva Ley del Aborto ha fracturado a la sociedad española
La vicepresidenta primera del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega ha reconocido que «la sociedad está fracturada al 50%» sobre el asunto del aborto, a pesar de que el gobierno había venido defendiendo su apoyo masivo. En todo caso, no se ven síntomas de reconsiderar la ley en De la Vega, que cree que «esta ley es mucho más protectora de la vida humana».

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega ha reconocido a los micrófonos de la cadena COPE que, respecto a la nueva Ley del Aborto que impulsa el ejecutivo socialista, «la sociedad está fracturada al 50%». Esta consideración entra en conflicto con el «mantra» de la demanda social tan repetido desde las filas del PSOE, aunque la vicepresidenta admita que «esto lo que manifiesta es que estamos ante un tema de máxima dificultad» y que «la obligación del Estado es gobernar para todos».Sin embargo, la vicepresidenta no se apea de sus principales consideraciones, y ha defendido que el el Gobierno ha intentado «mejorar una legislación para establecer mayores garantías, mayor seguridad a las mujeres, a los profesionales. Para tratar de evitar situaciones de inseguridad y, en alguna ocasión, hasta de práctica que estaba en el ámbito penal». O dicho de otra manera. Para De la Vega «esta ley es mucho más garantista y protectora de la vida humana en formación», «trata de evitar el embarazo no deseado con la prevención y la información» y «nos equipara a los países de nuestro entorno».Por último, la vicepresidenta ha reconocido la coherencia de la Iglesia católica en la defensa de la vida.

sábado, 3 de octubre de 2009

Una antorcha que recibiremos los ultimos dias de Octubre y primeros de Noviembre

Cáritas presenta la campaña “Antorcha Solidaria 2009”

Los Servicios Generales de Cáritas Región de Murcia presentaron ayer su campaña “Antorcha Solidaria 2009”en el Aula de la CAM Escultor Salzillo, a las ocho de la tarde. Este acto contó con la presencia del Obispo de la Diócesis, Mons. José Manuel Lorca Planes; el Delegado Episcopal de Cáritas, D. Luis Emilio Pascual, así como del Director de Cáritas, D. José Luis Leante.El objetivo de esta campaña con el lema “Antorcha Solidaria” es sensibilizar y captar socios para el mantenimiento de las Cáritas parroquiales. Según informaron ayer, esta iniciativa consiste en una serie de eventos en los que participarán las diferentes Cáritas parroquiales de la Región. Desde ayer, 1 de octubre, hasta el 12 de diciembre, once antorchas irán visitando las diversas parroquias de Murcia, Cartagena, Abarán, Jumilla, Archena, Alcantarilla y Mar Menor. Esta actividad concluirá con una “marcha solidaria”, el día 12 de diciembre, que recorrerá el corazón de la ciudad de Murcia, desde la Plaza Circular hasta la Santa Iglesia Catedral

Un paso decisivo


LO INAUGURARA EL PAPA CON UNA MISA SOLEMNE EN SAN PEDRO
Mañana comienza un Sínodo decisivo para la paz, la reconciliación y la justicia social en África
Con el objetivo de favorecer la reconciliación, la justicia y la paz en el continente africanos, 244 prelados se reunirán a partir de mañana domingo, dia 4, en el Vaticano, en el II Sínodo de Obispos para África, que abrirá Su Santidad el Papa Benedicto XVI con una misa solemne y se prolongará hasta el 25 de octubre. El Sínodo, tan querido por el Papa, tiene como lema "La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la justicia y la paz. Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo" y durante el mismo se afrontarán los desafíos sociales, políticos y eclesiales que tiene la Iglesia en África, manifestó el secretario general del Sínodo, el arzobispo monseñor Nikola Eterovic, durante la presentación.

El prelado precisó que la asamblea analizará con profundidad la misión de la Iglesia en un continente donde el número de católicos ha pasado de los 55 millones de 1978 a 164 millones de 2007 y en el que desde 1994 a la fecha han sido asesinados 521 misioneros. El encuentro se celebra 15 años después del primer Sínodo para África (1994), en el que se denunció la dramática situación que viven numerosos países de ese continente, asolados por las guerras y epidemias como el sida. Esos problemas siguen en el candelero y en el "Instrumentum Laboris", es decir el documento de preparación de este Sínodo, los prelados africanos han acusado a las multinacionales de "invadir" gradualmente el continente africano para apropiarse de los recursos naturales con la complicidad de los dirigentes locales, de los que dicen obstaculizan la democratización de sus países. El texto, que servirá de guía a la asamblea, está dividido en cuatro capítulos: la situación actual de la Iglesia en África, la urgencia de reconciliación, justicia y paz en el continente negro, la misión de la Iglesia y reflexión sobre los cristianos comprometidos en todos los campos de la sociedad.Un largo camino hacia la democraciaEl documento señala que la emancipación de los pueblos de los regímenes dictatoriales anuncia una nueva era y el comienzo de una "tímida cultura democrática", pero que el camino es largo debido a que el egoísmo, las ganancias fáciles, la corrupción y la avaricia puede desestabilizar al continente africano. Tras resaltar que en África falta un mercado interno que podría crear un ambiente económico favorable, destaca el paro laboral en las ciudades, la degradación social, la alta tasa de criminalidad y la cada vez más amplia separación entre ricos y pobres.También se aborda en el documento la familia y señala la lucha "contra comportamientos que están en contradicción con el plan divino sobre la misma, como por ejemplo la homosexualidad, la prostitución y el aborto". Sobre las mujeres señala que la dignidad de la fémina debe ser "promovida" tanto dentro de la Iglesia como en la sociedad.En un continente donde uno de cada tres africanos es musulmán, durante el Sínodo se analizará el diálogo con el Islam. El texto habla del sida y en la misma línea expresada por el Papa -contrario al uso del preservativo- propone programas de formación para luchar con esta enfermedad cuyo virus afecta a 27 millones de africanos.De los 244 padres sinodales que participan, 33 son cardenales y 75 arzobispos. La mayoría de los participantes son africanos (197), mientras que el resto provienen de los otros continentes. Además de los prelados, también participarán 29 expertos y 49 oyentes, entre ellos la española Myriam García Abrisqueta, presidenta de la ONG española "Manos Unidas", con fuerte presencia en África; así como personal técnico y traductores.En total participarán en el Sínodo 400 personas. Lo presidirán, en nombre del Papa, los cardenales Francis Arinze (prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos), Theodore Adrien Sarr (arzobispo de Dakar, Senegal) y Wilfrid Fox Napier (arzobispo de Durban, África del Sur).En el Sínodo participará el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Tewahedo de Etiopía, Abuna Paulos; Rudolf Adada, que fue jefe de la misión de las Naciones Unidas en Darfur; y Jacques Diuof, director general de la FAO, que informará de los esfuerzos de ese organismo de la ONU para garantizar la seguridad alimenticia a África.El Sínodo será abierto y clausurado por Benedicto XVI, quien el domingo 11 proclamará cinco santos, entre ellos los españoles Francisco Coll y Guitart y Rafael Arnaiz Barón y al holandés José Damián de Veuster, más conocido como el Padre Damián, el apóstol de los leprosos.

martes, 29 de septiembre de 2009

Invitacion del Papa


MENSAJE AL TÉRMINO DE LA EUCARISTÍA EN LA FIESTA DE SAN WENCESLAO
El Papa se despidió de Praga animando a los jóvenes a participar en la próxima Jornada Mundial de la juventud Madrid 2011
Una mini-jornada de la juventud se vivió ayer en la República Checa, en la explanada preparada en Stará Boleslav, con la participación de multitud jóvenes y familias en la Eucaristía que, en la fiesta de san Wenceslao, patrono de la nación checa, presidió el Papa. El Santo Padre aprovechó, al término de su homilía, para animar a todos los jóvenes a participar en la JMJ 2011
La experiencia de fe y de fraternidad que vivieron ayer los jóvenes checos y de países vecinos, hizo que el Santo Padre aprovechara esa gran cita para invitar y animar a todos los fieles a la próxima JMJ que se celebrará en Madrid en el 2011. También recordó la emotiva Jornada Mundial de la Juventud en Sydney (2008), donde millones de "mensajeros de esperanza" se dieron cita.En su Mensaje a los jóvenes –al término de la Santa Misa-, Benedicto les agradeció su contagioso "entusiasmo y generosidad propios de la juventud". Quiso igualmente alertarles del riesgo de que su "aspiración a la felicidad" sea explotada por «la actual sociedad de consumo», cosa que ésta hace "de manera falsa y alienante". El resultado es que no pocos jóvenes se dejan atraer por «paraísos artificiales, para encontrarse después en una triste soledad». La juventud es tiempo de «las primeras grandes elecciones, capaces de orientar la vida hacia el bien o hacia el mal», así que el Papa propuso a los jóvenes peregrinos la experiencia de san Agustín, "quien decía que el corazón de toda persona está inquieto hasta que encuentra lo que verdaderamente busca, y descubrió que sólo Jesucristo era la respuesta satisfactoria al deseo, suyo y de todo hombre, de una vida feliz, llena de significado y de valor". Corazón abierto es lo que pide el Santo Padre a los jóvenes: igual que hizo con san Agustín, "el Señor sale al encuentro de cada uno de vosotros, llama a la puerta de vuestra libertad y pide ser acogido como amigo. Os quiere hacer felices, llenos de humanidad y de dignidad", porque esto es "la fe cristiana: el encuentro con Cristo, Persona viva que da a la vida un nuevo horizonte y con ello la dirección decisiva". A cada uno el Señor llama por su nombre y confía una misión especifica en la Iglesia y en la sociedad. De ahí que Benedicto XVI pidiera también a los jóvenes tomar conciencia de que el Bautismo les ha hecho hijos de Dios y miembros de su Cuerpo que es la Iglesia. A quienes estén llamados al matrimonio, invita a prepararse al Sacramento como un auténtico camino vocacional. "¡La sociedad necesita familias cristianas, familias santas!", subrayó. Si el Señor llama a la vida sacerdotal o consagrada, el Papa invita a no dudar en la respuesta. "La Iglesia, también en este país, necesita numerosos y santos sacerdotes y personas totalmente consagradas al servicio de Cristo, Esperanza del mundo". Como en otros momentos del viaje apostólico, la palabra esperanza volvió a ser protagonista de este rato de encuentro especialmente con los jóvenes. "¡Vosotros, queridos jóvenes, sois la esperanza de la Iglesia! –les aseguró-. Ella espera que os hagáis mensajeros de la esperanza, como ocurrió el año pasado en Australia, en la Jornada Mundial de la Juventud, gran manifestación de fe juvenil, que pude vivir personalmente y en la que algunos de vosotros participasteis". "Muchos más podréis acudir a Madrid, en agosto de 2011" a la próxima Jornada Mundial de la Juventud. "Os invito a este gran encuentro de los jóvenes con Cristo en la Iglesia", recalcó.

Oremos por los frutos

El Año Sacerdotal, entre los puntos del orden del día
Hoy comienza la CCXIV Permanente de la Conferencia Episcopal Española

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) celebrará su CCXIV reunión desde hoy martes 29 de septiembre hasta el próximo jueves, 1 de octubre. Uno de los temas que centrará el orden del día será el Año Sacerdotal que, convocado por el Papa Benedicto XVI, se celebra desde el pasado 19 de junio hasta el 19 de junio de 2010 con motivo del 150 aniversario del nacimiento del Santo cura de Ars. También se abordará el contenido de una ponencia sobre la crisis económica realizada por la comisión episcopal de pastoral social, la aprobación de un mensaje de la CEE sobre el 50 Aniversario de Manos Unidas y el Plan de Catedrales.

La Comisión Episcopal del Clero, por encargo de la Plenaria, presentará a la Comisión Permanente las iniciativas con las que se celebrará en nuestro país el Año Sacerdotal. Además, con el mismo motivo, se estudiarán sendos borradores de Mensaje al Pueblo de Dios y a los sacerdotes, y un borrador de ponencia sobre el ejercicio del Ministerio sacerdotal en España. Todo ello se presentará para su estudio y probable pase a la próxima Asamblea Plenaria.
Presentación de una ponencia sobre la crisis económica
En el contexto de la encíclica “Caritas in veritate”, publicada por el Papa Benedicto XVI el pasado 7 de julio, la Comisión Permanente había encargado a la Comisión Episcopal de Pastoral Social la elaboración de una ponencia sobre la crisis económica. Ahora, se presentan los trabajos realizados, que se estudiarán y, previsiblemente, el tema pasará a la próxima Plenaria en la que podría aprobarse un documento sobre esta cuestión.
50 aniversario de Manos Unidas
Está previsto que la Comisión Permanente apruebe un Mensaje de la Conferencia Episcopal Española con motivo del 50 aniversario de Manos Unidas. El texto incorpora las aportaciones de la Plenaria del pasado mes de abril.
Balances económicos y Plan de catedrales
Los obispos aprobarán también el orden del día de la XCIV Asamblea Plenaria, que se celebrará del 23 al 27 de noviembre de 2009, y conocerán los balances correspondientes al año 2008, los criterios de constitución y distribución del Fondo Común Interdiocesano y los presupuestos de la CEE y de sus instituciones y organismos para el año 2010, que pasarán para su estudio y aprobación a dicha Plenaria.
Asimismo, la Permanente aprobará la concesión de ayudas para la iluminación de catedrales y otros templos con cargo al convenio que la CEE firmó el 22 de noviembre de 2006 con la Fundación Endesa y que estará vigente durante el quinquenio 2007-2011.
El orden del día se completará, como es habitual, con asuntos de seguimiento, información sobre temas económicos, nombramientos y la información de las distintas Comisiones Episcopales sobre el cumplimiento del Plan Pastoral.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Una entrevista que merece la pena


Carmen García Camacho, 20 años, acaba de entrar en clausura
“Si no sintiera esta llamada de Dios, estaría yo feliz bailando en una discoteca”
Entra en el convento de clarisas de La Aguilera, Burgos, donde viven 130 monjas

Tiene 20 años, estudiaba segundo de Pedagogía en la Universidad Complutense de Madrid, y tenía claro lo que quería hacer: casarse joven, tener muchos hijos y trabajar con niños con necesidades especiales. Pero conoció a las clarisas de Lerma hace siete meses y cambió el rumbo de su vida. Sintió tan fuerte la irrupción de la llamada en su corazón, a entregarlo entero, que casi se cae al suelo. Acaba de entrar ilusionada en la clausura del convento burgalés de clarisas de La Aguilera, Aranda de Duero. Allí viven 130 monjas, en el santuario de San Pedro Regalado, que los padres franciscanos les han cedido, porque Lerma se les ha quedado pequeño.
-¿Cómo conociste a las clarisas?
-Mi familia conoció la comunidad de los Guadalupanos, que me ayudaron muchísimo. Después, mi tío Jesús me invitó a visitarlas. Me sorprendió su alegría, esos rostros radiantes, tan jóvenes y guapas, muchas con una vida profesional consolidada, y que lo dejaron todo por el Señor.
-¿Ahí te decidiste?
-No. En febrero de este año volví a verlas y algo cambió en mí. Una monja, Desiré, me preguntó: ‘¿Qué has pensado hacer con tu vida?’ y hasta ese momento, mi respuesta era: casarme joven, tener muchos hijos y trabajar con niños con necesidades especiales. Pero de repente todo lo que me encantaba de ese proyecto, perdió su color. Cuando volvíamos de Burgos a Madrid, notaba, incluso como una sensación física, que el corazón se me partía en dos, para quedarse en Lerma. Me empecé a asustar y a decir: ‘¿Yo monja? A ver, que soy Carmen, que no pega ni con cola’.
-¿Por qué no pegaba?
-Porque yo tenía mi vida planeada y jamás en mi vida me hubiera planteado la posibilidad de ser monja.
-¿Has tenido novio alguna vez?
-Sí, salí con un chico durante dos años. Y desde los los 15 había empezando a flaquear en la relación con el Señor, a preocuparme sólo por divertirme, por estar guapa… Después lo dejé con él. Fui a una asamblea nacional de la Renovación Carismática y volví a empezar a rezar y a comulgar.
-Y, para no habértelo planteado “jamás”, ¿cómo empezaste a verte con ese hábito?
-El día de la visita a Lerma, llegué a casa y me puse uno de los discos con sus canciones. De pronto escuché la letra y hablaba de la consagración. Me caí para atrás, me fui arrastrando hasta el armario y acabé sentada en el suelo, del shock. Fue como un puñetazo en el estómago. La sensación era que el corazón tiraba de mí y quería salir del pecho para hacer eso que estaba oyendo. Yo decía: ‘Dios mío, esto me está llenando, no puede ser, yo no quiero’. Y luego iba por la calle y salían monjas por todas partes. Pensé en cortar la relación con el Señor porque no quería. Hacía un esfuerzo para no rezar, pero me moría, cada vez estaba más triste. Poco a poco me daba cuenta de que mi corazón era para Jesús, de que no podía darle mi corazón, mi persona, mi cuerpo a un hombre. Yo tenía ese anhelo de entregarme y vivir para otros. Y le había puesto el nombre de ‘marido e hijos’, pero me estaba dando cuenta de que no era esa la respuesta al anhelo de mi corazón.
-¿Cómo te gusta divertirte?
-Me gusta más estar fuera que dentro de casa, salir, ver sitios, viajar, y sobre todo, la fiesta. Antes me tiraba horas y horas bailando, mis amigos se reían de mí. Soy muy coqueta, me encantaba la ropa. Eso de llevar el mismo modelito todos los días, no. Me apasionan los niños, la gente en general. Yo no quería ser monja y mucho menos de clausura. Pero me di cuenta de que Jesús era el único que me colmaba.
-¿Cómo será tu vida allí?
-Pues al principio, levantarme para ir a rezar laudes, desayuno, mucha formación, pláticas para aprender a vivir el Evangelio a la luz de la consagración. Si da tiempo, ayudar a los trabajos de la casa. Porque una casa de 130 da mucho trabajo: la huerta, la repostería, de la que viven, etc. Y cuando viene la gente vamos a atenderla a los locutorios.
-¿Tienen ‘tiempo libre’ las monjas de clausura ?
-Sí, a la madre le gusta mucho que hagamos deporte, para que mantengamos la salud física: se juega al fútbol, al baloncesto, al pilla-pilla, al mareo…
-¿Juegan al fútbol con el hábito?
-No, -dice divertida- para trabajar y para el deporte se ponen una bata de trabajo. Es más cómoda y no importa que se ensucie.
-¿Cómo llevas que te vayan a cortar el pelo?
-A mí lo del pelo, toda la vida me ha encantado, lo he tenido siempre largo. Pero, se trata de seguir los pasos de santa Clara. Cuando se escapó de su casa para entrar en la comunidad de San Francisco, a los 18 años, se puso guapísima, con sus mejores galas, para entregarse al Señor. Entregó toda su belleza, que era mucha, porque el Señor se la concedió. Cuando entras, de postulante, llevas el pelo al aire. Pero cuando tomas hábito te vistes de novia, con tu velo, tus pendientes, tus pulseras… Estás preciosa para entregarte al Señor y la madre te va despojando de las riquezas. Llega el momento en que te deshacen el peinado y te lo cortan, como signo de entrega, con el que dices: ‘Te pertenezco a ti, mi Señor y no necesito tener un vestido bonito, ni una melena preciosa para gustarte y para ser guapa. La belleza me la das Tú’. En la medida que amas a Jesús, te va colmando de su belleza. Yo lo estoy deseando. Va a ser un día precioso, porque es entregarle todo.
-¿No te da miedo arrepentirte?
-Antes sí. Y pensaba: ‘Señor, que ya no voy a ver más mi habitación. Al acostarme no le voy a dar un beso a mi madre. Eso es lo que más miedo me daba, perder la unión física con la familia. Pero la unión va a ser mucho más fuerte cuando entre, con la oración. Y me atemorizaba meterme entre cuatro paredes y que fueran los días iguales. Pensaba ¿y si me aburro de ‘día tras día lo mismo’? Pero no es así. Jesús hace nuevas todas las cosas. Cuando hice la experiencia, ningún día era igual al anterior. Un día me metí en la cama y me puse a pensar esto, pero se lo entregué a Jesús y sentí cómo me decía: ‘Carmen, es mi promesa de amor, confía en mí’. Y confío en Él plenamente. Habrá momentos de más dificultades, seguro, pero la clave está en entregárselo al Señor y apoyarte 100% en María.
-¿Qué es lo que más te cuesta?
-Soy humana y los apegos humanos se notan. Soy la mediana de tres hermanos: tengo una hermana de 21 años, Rocío, y un hermano de 18, José Mª. Cuesta salir de tu casa, de tu familia, de tu gente, pero sabes que el Señor es el que te ha llevado por ese camino. Me darán miedos, porque el demonio está ahí, y me mete el dedo en el ojo. A veces me da vértigo, pero se lo entrego al Señor y Él lo coge y me calma.
-¿Cómo se lo han tomado en casa?
-Mis padres muy contentos, aunque a mi madre le cuesta el desgarrón, porque ya no voy a estar en casa. Pero vamos a estar muy unidas, vamos a poder escribirnos, hablar por teléfono y podrá venir a verme.
-¿Preguntas a Dios ‘por qué yo’?
-Sí. La respuesta está en tres palabras: Por puro amor. Porque me ama. A ti también, pero tu corazón está hecho para otra llamada, otra vocación. Yo pensaba: es imposible que pueda ser monja porque he sido muy mala con el Señor y le he abandonado. ¿Por qué ahora me quiere hacer este regalo? Imagínate: ‘¡Ser suya!’ Pero esa pregunta se la hace mucha gente.
-¿Qué aportan las monjas desde su clausura?
-Hay quien dice que si las monjas dejaran de rezar el mundo se hundiría. Somos como el corazón que va impulsando la sangre por todo el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia, para que Su Amor recorra todos los miembros. Es verdad que físicamente no vamos a los enfermos a curarles, pero Santa Clara decía que la herida más grave por la que la gente muere es la herida del alma. Y esa herida del alma se sana con la oración. ¿Qué mejor forma que dedicar todas las horas de tu día a orar? Imagínate todas los millones de personas que no conocen el amor del Señor y que aunque lo conozcan, no son capaces de entregarle su dolor y sufrimiento. Nosotros le entregamos nuestra vida para que comparta con nosotros su dolor y sus alegrías. Somos madres de bendición, para ti, para todo el mundo, incluso para mis padres. Es una labor cuyos frutos no se ven físicamente, no se palpan, pero estamos ahí sosteniendo, desde nuestra clausura, para que los misioneros perseveren y esa fe y amor de Jesús que ha nacido en los corazones, se mantenga. Somos como el corazón que va impulsando la sangre por todo el cuerpo que es la Iglesia, para que el amor de Jesucristo recorra todos los miembros. Pero los frutos son reales y se dan. Si el Señor me dice que lo haga, por algo será. Si no sintiera esa llamada de Dios, estaría yo feliz bailando en una discoteca.